Pereira vive un momento clave para pensar su futuro urbano, su infraestructura y su papel dentro del desarrollo regional de Colombia. En los últimos años, la ciudad ha enfrentado retos económicos importantes, especialmente en sectores como la construcción y la vivienda, pero también ha consolidado ventajas que la posicionan como un territorio atractivo para vivir, invertir y desarrollar nuevos proyectos.
Esa fue una de las principales reflexiones del webinar de Pereira tu Destino con Felipe Mejía Lamprea, gerente de Proyectos Urbanos, presidente de junta de Camacol Risaralda y gestor de Ciudad Bocorá en Pereira. La conversación permitió entender que la construcción no solo representa obras, edificios o vivienda. También es una señal de confianza, empleo, inversión, transformación urbana y visión de futuro.
Cuando una ciudad construye, también comunica que está creciendo. Y cuando ese crecimiento se conecta con infraestructura, conectividad, calidad de vida y planeación, se convierte en una oportunidad para atraer inversión y fortalecer la competitividad territorial.
La construcción como motor económico
El sector constructor tiene un impacto profundo en la economía regional. Detrás de una vivienda, un hotel, una bodega, un centro de negocios o un proyecto urbano hay arquitectos, ingenieros, proveedores, mano de obra, materiales, transporte, servicios, financiación, comercio y múltiples encadenamientos productivos.
Por eso, la construcción es uno de los sectores que mejor permiten leer el nivel de confianza de una economía. Cuando las personas compran vivienda, cuando las empresas desarrollan proyectos y cuando los inversionistas apuestan por nuevos usos urbanos, se activa una cadena que va mucho más allá de la obra física.
Durante el webinar, Felipe Mejía explicó que el sector ha vivido años complejos. Las tasas de interés, los cambios en la demanda, la incertidumbre económica y las dificultades de la vivienda de interés social han afectado el ritmo de ventas y nuevos desarrollos. Sin embargo, también señaló que el sector conserva un enorme potencial si se recuperan la confianza, la estabilidad y las condiciones para invertir.
Pereira, una ciudad que ganó atractivo después de la pandemia
Uno de los cambios más importantes de los últimos años ha sido la forma en que muchas personas empezaron a mirar a Pereira como una ciudad para vivir. Después de la pandemia, el trabajo remoto, la búsqueda de mejor calidad de vida y la posibilidad de estar conectado con los principales centros económicos del país hicieron que la ciudad ganara visibilidad.
Pereira ofrece un equilibrio difícil de encontrar: clima favorable, escala urbana manejable, conectividad aérea, cercanía con Bogotá, Medellín y Cali, buena oferta educativa, servicios, gastronomía, naturaleza y una calidad de vida que resulta atractiva para familias, profesionales, empresarios y personas que buscan un lugar para establecerse o invertir.
Ese nuevo atractivo también tiene impacto en la dinámica inmobiliaria. La llegada de residentes de otras ciudades, el interés por segundas inversiones y el crecimiento de formatos como rentas cortas, apartasuites y proyectos de usos mixtos muestran que la ciudad está entrando en una nueva etapa de desarrollo urbano.
Infraestructura para sostener el crecimiento
El crecimiento de Pereira y Risaralda no puede entenderse sin hablar de infraestructura. En las últimas décadas, la ciudad ha mejorado sus conexiones regionales, su relación con municipios vecinos y su acceso a corredores estratégicos del país.
Felipe Mejía destacó cómo hoy los tiempos de conexión con ciudades como Armenia y Manizales son menores que hace algunos años. También señaló que Pereira ha avanzado en espacio público, equipamientos, servicios públicos y obras que mejoran la calidad urbana, aunque todavía existen retos importantes para alcanzar niveles óptimos de infraestructura.
Entre esos retos están la necesidad de fortalecer la conectividad vial, mejorar la movilidad hacia nuevas zonas de expansión, avanzar en servicios públicos, desarrollar la planta de tratamiento de aguas residuales, ampliar equipamientos y consolidar una oferta urbana que responda al crecimiento de la ciudad.
La infraestructura no solo resuelve necesidades. También crea condiciones para la inversión. Una ciudad mejor conectada, con mejores servicios y con capacidad de planear su crecimiento es una ciudad más atractiva para empresas, proyectos urbanos, inversionistas y nuevos residentes.
La ubicación estratégica como ventaja competitiva
Pereira tiene una ventaja que aparece de manera constante en las conversaciones sobre inversión: su ubicación. La ciudad está en el centro del Eje Cafetero y se conecta con los principales mercados del país. Su relación con Bogotá, Medellín, Cali, Buenaventura, el Caribe y los corredores del occidente colombiano la convierte en un punto estratégico para operaciones empresariales, logísticas, comerciales y turísticas.
Esta posición no es solo un dato geográfico. Es una oportunidad económica. En un país donde los tiempos de transporte, la cercanía a mercados y la eficiencia logística son determinantes, Pereira y Risaralda pueden consolidarse como una plataforma para empresas que buscan atender diferentes regiones desde un punto intermedio, competitivo y bien conectado.
El crecimiento de bodegas, centros logísticos, proyectos en corredores como Cerritos, La Virginia, Cartago y Armenia, así como la presencia de la Zona Franca Internacional de Pereira, refuerzan esta lectura. La región tiene condiciones para seguir atrayendo infraestructura logística, inversión productiva y desarrollos asociados a distribución, comercio y servicios empresariales.
Desarrollo urbano con visión de futuro
Uno de los grandes desafíos para Pereira es crecer de manera ordenada. La ciudad tiene demanda, atractivo y oportunidades, pero necesita equilibrar desarrollo, sostenibilidad, disponibilidad de suelo, protección ambiental y calidad de vida.
El ordenamiento territorial será clave para definir cómo y hacia dónde puede crecer Pereira. La conversación dejó claro que el reto no es detener el desarrollo, sino orientarlo mejor. Una ciudad que crece necesita vivienda, vías, espacio público, servicios, equipamientos, cultura, comercio y zonas productivas. Pero también necesita cuidar su entorno y tomar decisiones responsables sobre su modelo urbano.
En ese equilibrio estará una parte importante del futuro de Pereira como ciudad intermedia competitiva. El crecimiento bien planificado puede fortalecer la economía, atraer inversión y mejorar la calidad de vida. El crecimiento desordenado, en cambio, puede aumentar brechas, presionar servicios y afectar la sostenibilidad del territorio.
Ciudad Bocorá: una nueva forma de pensar la ciudad
Uno de los casos más representativos de esta nueva etapa urbana es Ciudad Bocorá, un proyecto ubicado frente al Aeropuerto Internacional Matecaña que busca convertirse en un desarrollo de usos mixtos con hotel, apartasuites, centro de negocios, oferta comercial, espacios logísticos y zonas de uso público.
El proyecto parte de una idea estratégica: aprovechar una ubicación privilegiada para crear un nuevo nodo urbano conectado con el aeropuerto, la ciudad y las dinámicas empresariales, turísticas y logísticas de Pereira. No se trata solo de construir edificaciones, sino de generar un espacio capaz de responder a nuevas formas de viajar, trabajar, invertir y habitar temporalmente la ciudad.
Ciudad Bocorá también refleja una tendencia global: los proyectos urbanos ya no pueden pensarse de manera aislada. Deben integrarse con movilidad, sostenibilidad, servicios, experiencia urbana y vocación económica. Para Pereira, este tipo de desarrollos puede ayudar a elevar su perfil como ciudad intermedia con capacidad para recibir inversión, visitantes, empresas y nuevos formatos de negocio.
Pereira como próximo destino de inversión
La conversación con Felipe Mejía dejó un mensaje claro para inversionistas, empresarios y ciudadanos: Pereira tiene condiciones reales para seguir creciendo.
La ciudad cuenta con ubicación estratégica, conectividad aérea y terrestre, clima favorable, topografía amigable, economía diversa, calidad de vida y una cultura abierta que recibe bien a quienes llegan. Además, cuenta con instituciones que trabajan para facilitar la inversión y acompañar nuevos proyectos en el territorio.
Estas ventajas hacen que Pereira y Risaralda puedan consolidarse como un destino atractivo para proyectos urbanos, infraestructura, vivienda, logística, turismo, servicios y desarrollos empresariales. La clave estará en mantener la confianza, fortalecer la planeación y articular esfuerzos entre sector público, sector privado, gremios e instituciones.
Construir ciudad es construir oportunidades
Hablar de construcción e infraestructura es hablar del futuro de Pereira. Es hablar de empleo, inversión, movilidad, vivienda, logística, turismo, calidad de vida y competitividad.
La región tiene retos importantes, pero también tiene una oportunidad clara: seguir consolidándose como un territorio en crecimiento, con visión urbana, capacidad empresarial y condiciones para atraer nuevas inversiones.
Desde Pereira tu Destino, estos espacios permiten abrir conversaciones estratégicas sobre los temas que marcan el desarrollo regional. La construcción no es solo un sector económico. Es una forma concreta de proyectar lo que una ciudad quiere ser.
Porque cuando Pereira construye bien, también construye confianza, desarrollo y nuevas oportunidades.
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